No estás en mi pecho. Así que mi corazón disminuye su palpitar, de forma triste, y suspira, y guarda el silencio. Mi corazón trata de no perturbar la atmosfera, porque callar unos instantes es escuchar al viento, entonces es como recordar tu respiración en nuestros besos, esos besos que pudieron prolongarse por días, semanas, o meses, esos besos que no me hacen necesitar algo más para vivir. Mi corazón te extraña, necesita más de tí... Revíveme, quiero bombear sangre, y es que extrañarte desgarra tanto el alma que ésta desangra, y viola el silencio que queda, lo perturba, porque gime y muere con un último placer de saber que existes, que estás ahí, en algún lado para mí. Y ahora que se me muere el alma, y no me queda ni aliento ni nada, dios le rechaza hacia el averno. Mi alma, ya muerta, sufre por desearte tanto entre cada segundo que pasa; sufre y desangra nuevamente; pero estoy feliz, estoy feliz porque te estoy queriendo, porque te quiero y no lo dejaré de hacer. Y es que quererte tanto y recordarte me mantiene vivo de alguna forma; me renaces con más fuerzas, como alguien mejor. Morir ya no da miedo, no cuando te tengo a ti, no cuando me siento tan tuyo; morir ya no importa si estás descansando en mi pecho; y pensándolo bien, siempre estás en mi pecho, porque en mi pecho está mi corazón, que palpita y bombea sangre como nunca por tu querer.
La luna nunca había brillado tan fuerte, como cuando estuve contigo. Te extraño bastante más de lo que creí posible. Te anhelo, pero me mantengo fuerte. Siento un poco de frío; no estás. Deseo tu susurro cubrir mi oído, para que esta lluvia que nace en mis ojos se calme. Se siente la tristeza en el ambiente... Estoy un tanto alejado, un tanto ansioso; estoy queriéndote como no quise. Quiero abrazarte, tenerte, y que la luna nos bañe con su luz una vez más. Que las estrellas caigan, y si de verdad caen, qué importa; esta noche no estás conmigo y prefiero morir. Prefiero morir porque mis labios se malgastan de saliva en tu ausencia; prefiero morir porque mis latidos no se escuchan por allá donde estás. Allá donde estás se mantiene mi deseo de respirar, de ser; allá estás tú, lejos de mí. Y la luna nos baña por separado, nos mira y entristece su mirar; está triste, porque mi pecho yace abierto sin su corazón que desangra en una hemorragia de agonía.
O ahora tú, o tus marrones ojos resaltan la ternura, que en un día como este entregaste a mi, en una tarde en la que sudamos juntos la pasión que se gesta ahora en mi mirada, que te desea, te busca y enloquece en un ensordecedor gemido o tu mudo disfrutar. Sí, abrázame y no me sueltes. Continúa mirándome así, que el día está precioso. Ahora duerme en mi pecho, que es tu nido, tu lecho. Respira profundo y no temas. Ostenta mi beso, que acaricia tu lengua y te estimula. ¿Sabes?, te tengo en los huesos; en mi cráneo; en mis sesos. Cariño, sí. Acaríciame en la intimidad hasta ya no querer más. Realmente soy sólo tuyo, ahora y en todo futuro cierto.
Inhala, que te besaré. No exhales o tendrás que tomar mi aire; te dejaré sin aliento, sin pudor, sin verguenza, sin hablar. Después sálvame, hazme sobrevivir. Es tu aroma el que invoca a la bestia, hazme volver y mantenme contigo. Yo de momento quiero perderme en la inmensidad de la exósfera con tu ternura... De momento te deseo. Y quiero que sea por siempre. Bebe mi sangre y sé mío. Ríndete ante mi mirada, ante mis labios y todo lo demás. Hazme tuyo con tus caricias y tu voz de miel; hazme tuyo que soy tu angel guardián.
Me siento vacío. Tomaría mil pastillas para volar lejos de aquí, aunque sea por unos momentos... A veces volteo en la cama, pensando, y mis labios se posan, y recuerdo que las almohadas no besan; que estupidez. Aunque es más estúpido desearte sabiendo que es imposible tenerte... Siempre he dicho y diré que no necesito a alguien... Pero a ti... Maldición. Sin ti cada segundo en el mundo es un desperdicio.
Dejaré que todo siga su rumbo, que todo resulte sea como sea. Dejaré que la oscuridad me consuma nuevamente; da lo mismo. Tengo más por ganar que por perder. Pero, ¿dejo todo al azar?...
"Lo que te diga ahora acerca de quien soy en tres segundos más no seria real... y no porque te mienta, es solo que entonces todo el mundo cambiara y por consecuencia... yo me acoplaré."
Sin entramparse, abandonar el juego del deseo de el amor, de las
pasiones... de el fantasma de todo lo que no es, con sus cargas potentes,
en la insatisfac...