Ubi vos exigo evolutio, ego volo ascio vestrum animo. Tu es pestis.

© Francisco Javier Maureira P. 2005 - 2017

15.6.09

Absurdo.

-¿Haz escrito un libro alguna vez?
-No, ¿y tú?
-Tampoco...
-¿A qué va tu pregunta?
-Curiosidad, ¿escribirias uno?...
-...No sé.
-¿Escribirias un libro para mi?
-No.
-¿Y para alguien más?..
-No sé, ¿y tú?.
-¿A qué va tu pregunta?
-No.
-¿Un libro?
-Curiosidad...
-¿Tu preguntaste por el libro?
-Tampoco, ¿y tú?
-No sé, ¿escribirias un libro para mi?
-¿Quién?
-Tú...
-...¿Para quién?
-¿A qué va tu pregunta?
-No sé...
-¿Para quién va tu pregunta?
-Para el libro...
-...¿qué?
-¿Redactarías la curiosidad de un humano?...
-No, no sé... Quizás.
-Entonces sí, me escribirás un libro.
-Bueno, ya.
-¿A quién?... ¿Tú?
-No sé, el libro.
-El libro curioso, ¿el humano?...
-¿A qué va tu pregunta?
-El libro dice...
-¿El libro preguntó?
-No, el libro te escribe.
-¿A quién?...
-...No sé.



13.6.09

Monologo al poco pensar.

Así entre una gran indecisión que a más no es confusión; no se puede pensar claramente. Se está jugando con varias vidas a la vez, siendo que no es un juego. Pero si no fuese un juego, no actuaría frente a ésto como un niño con sus juguetes. Estas personas no son juguetes con los cuales puedo pasar un rato, en inmadurez, donde pueda que se dañen. A un niño se le daña el juguete y puede conseguir otro nuevo, así mismo me siento, porque sé que se dañarán, pero conseguiré más. Pero, ¿para qué ser así?... No hay razón concreta sin más que apunte a la inmadurez. Debo enfrentar las cosas con claridad, sin confusión, pero dejando en claro que no hay confusión, sino indecisión. Entonces la confusión se liga a la inmadurez. La indecisión siempre, pero siempre, aparece después de la confusión, porque se usa el raciocinio para resolver la confusión y aparecen alternativas donde uno puede tomar alguna decisión. Nace aquí la indecisión. Pero la indecisión no es más que una confusión de alternativas a decidir, ¿o no?.. Entonces se cae en el juego una vez más: con inmadurez se enfrenta la indecisión. Entonces la decisión no debe ir enfocada a "¿quién me conviene más?". Sino a modo de superar la inmadurez antes planteada -aquella de dañar a las personas con la decisión-, se debe decidir por quien más sufre. Pero así no se puede disfrutar, por así decirse, de la decisión. Porque lo predominantemente bueno queda excluido de la decisión en si mismo; nace la confusión nuevamente. Más alternativas hay que buscar, ¿qué tal si se va a la introspección como método?... Hay que buscar en sí mismo qué es realmente lo qué se siente, con qué fin, y por cuál medio conseguirle. Nacen dos vías, por lo que se simplifica un poco el camino; uno ciego y el otro no. El camino ciego puede ser totalmente maquiavélico; "el fin justifica los medios", siendo el camino claro el opuesto al anterior. En el primero, es obvio que no se daña quien plantea las decisiones, porque no toma en cuenta el contexto humano -más bien, las personas mismas propensas a dañarse-, pero siendo que desde el comienzo del problema de la Entidad se a planteado y reforzado la teoría de la conexión, es imposible no sentir algo, por lo que el primer camino se debe descartar. A modo de síntesis, es razonable afirmar que nadie obtendrá lo que realmente desea, siempre habrán cosas que quedaran fuera y que serán las que más convenían. Un tipo de error humano sin más provocado por el neocórtex. Pero calla, que si se entera no le gustará.

12.6.09

Algo extraño...

Algo extraño...
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Friday, June 12, 2009 at 1:35am | Edit Note | Delete
Pero oye;
gracias,
sin más.

Pero oye...
Déja de sonreir; no me mates.

Sólo queda esperar...
y esperar más.

Es tu piel la que me tiene así,
basta ya, pero tómame...
y no me dejes ir.

Tu tacto me es esencial,
déjame respirar tu aire,
acariciar tu carne una vez más.

Sentir tus pensamientos,
que aunque no quieras te envuelven en ese halo...
Un halo lúgubre que quiero limpiar..

¡Pero oye!
¿Sabes cuánto te he soñado?...
No mucho menos, sino mucho más.

Llévame, llévame lejos de aquí,
encuentra un lugar para tí, y para mi.


29.5.09

Fa mayor.

Mientras me asfixio en las letras; te beso, me despiertas. El frío arde pero le fatigas. Es un tono a tierra con zumbidos de lengua. Pienso un rato, te beso más. Te converso de la vida, me escuchas, escuchas también a quien me habla y que no está. Matas el glacial. Muevo los dedos un rato y miro el amanecer; ese olor que quema mi nariz. Me besas el cuerpo repentinamente, subes la temperatura; quema. Sigo mirando hacia afuera, por la ventana abierta. El alba está presente. El mar está tranquilo...
¿De qué hablo, cuál mar?.. ¡El océano entero!... ¿Cuál océano, el que aún no leo?...
Tardo y pausado mueres con mis besos, te extingues por un rato. Me froto las manos y pienso en más tarde, estoy en el futuro, está verde y es el pasto; está húmedo pero azul. Me da frío, dame un beso otra vez.


26.5.09

Onírico.

He despertado recién. Hmmm... Me duele despertar; veo en la mierda en que estoy. Me acuerdo que no te tengo, que te haz ido de mi vida. Es como si estuviese de luto, lo juro. Me pasa siempre, en cada tétrica mañana que ha pasado. El Sol me da pena, es algo lúgubre para mi.

(...)

¿Será que ya no quiero vivir?



15.5.09

Elegía a una hoja o a tu querer.

Las hojas caen tristes a tu pasar,
no así las lágrimas,
que ahuyentando el viento va.
No te pienso, más es;
te tengo... Como un vacío.
Quizás como memoria con vida propia...
Si tus ojos tan sólo no hablaran
al sonar de las copas
con resonancia al deseo, sin una tristeza,
que se convierte en agonía.
Este es el suave timbrar de tu rostro,
que brilla,
que me abandona así nada más.
No sabes,
aún no.
Es triste el pensar, sí,
pero el tenerte duele más.
¡Maldito seas, destino!
¿Cómo te atreves a llevarle así?
Me raja el alma desgarrando el corazón,
¡¿y cuál corazón?!
¡si se lo llevó cuando se fue!...
Las hojas están muertas,
por eso caen.
¿Por qué no así tu imagen también?..
Que nefasto mi dolor,
es como si murieses, como si te matase.
Pero... No quiero que mueras.
Aún así... ¡Muere de una vez,
sino te asesinaré!
Esto no es más que mis gritos de rabia,
por tu querer.


13.5.09

Cirugía.

Siento este vacío en el corazón,
tengo dolor,
muero.

Es aplastante,
respiro,
te pienso.

Me dicen que te apunte, abra fuego,
me ensucias.

Te pienso,
me duele,
me aplasta el corazón,
se quema éste, y se ensucia.
Me apuntas,
y muero.