Ubi vos exigo evolutio, ego volo ascio vestrum animo. Tu es pestis.

© Francisco Javier Maureira P. 2005 - 2017

14.4.16

Soplo.

No puedo quitarte los ojos de encima, ni la fantasía de la boca. Tus muecas tienen una ligera resonancia en mis ideas. Lánzame nuevamente una mirada fugaz y comprobemos si es real la conexión de nuestras pupilas.


17.3.16

Escaño.

Ni siquiera un alma nos interrumpía, recuerda, cual vacía estaban las calles, y nosotros ahí, en la banca de turno de tus galanteos, admirando los destellos de la noche, desafiando los silencios y el frío característico de Agosto. Estábamos ahí, acompañándonos en la soledad, permitiendo que el destino nos juntara cada vez un poco más. Las noches fueron nuestras y eternas desde siempre. Ahora son infinitas, siéntelas en tus brazos con cada brisa que te refresque, e inmortaliza cada beso con el que te enmudecí.

16.11.15

Símbolos.

Posterior a que desnudara su silueta para mí, justo en su pecho, dejó ver la brillante sonaja que colgaba de su cuello; una figura blanca opaca tallada quizá por algún indígena y un anillo marrón. Artesanías que a la luz de estas débiles lámparas lograron reflectar la luz precisa para intrigarme en la duda.

- Y eso, ¿qué es? - Pregunté mientras mi mano izquierda exploraba desde su hombro hasta su tibio pezón.

- ¿eh? - Susurró perturbado, llevando ambas manos de forma abrupta hacia su cuello para comprobar lo que llevaba puesto - No, nada.

Mala decisión la mía haber indagado en este momento respecto a aquello. El calor comenzó a disiparse y nuestras mejillas con rubor también. Aunque no quise dar mayor importancia, fue tajante la introspección que le causé; mi palma derecha dejó de acariciar tan viril miembro, que pronto dejaba ya de bombear tan exquisita sangre sólo por esta curiosidad en mi cabeza.

Frustré mi oportunidad de tenderme con tan deseado cuerpo, y lo único que obtuve fue un singular ritual para revivirle viejas memorias, que por lo pronto, ya me imagino de quién. Mejor no ofuscarme, prenderé un cigarro, me pondré de pie y le daré la espalda unos minutos para que no me note.

- ¿Todo bien? .. - Pregunto mientras retengo el humo un instante para luego exhalarlo, esperando desde ya, por la circunstancia, no provocar una escena de celos. ¡Pero qué cagazo el mío, ahora le escucho sollozar! Me apuro en girarme, en cueros aún hacia él. No está, al parecer nunca estuvo, pero el dulce cascabel alborota el leve sonido de los sollozos todavía; de pronto siento estos recuerdos colgar desde mi cuello. Terminaré en silencio este mentolado cigarro, aún de pie. Me sentaré al borde de la cama, me desvaneceré junto a mi vista, y esta vez, espero no despertar; espérame, que ya pronto moriré.



11.11.15

Magnetita.

Si lo piensas bien, no tenemos nada venerable para unirnos en excusa, sin embargo, aquí yacemos, bajo una fuerza asombrosa que aún teje nuestros corazones. ¿Sabes? Me desprendí, en parte, de algo etéreo, quizá un trozo de mi alma se cercenó a sí misma; nos corrompí consensualmente para fundir nuestros imanes en este brebaje profano; aunque ya no estoy 1570 kilómetros lejos de ti; tu ausencia me socavó.


16.10.15

Veintisiete.

"La luna estaba más grande de lo normal, se dejó ver más temprano de lo habitual".
- Jonah.


16.9.15

Veintiséis.

“Detrás de este triste espectáculo de palabras, tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas, de que no haya muerto del todo en tu memoria”. 

- Cortázar.


15.9.15

Luz triste.

Debo reconocer que usted me tiene en un muy mal dilema, y la verdad, es que comienzo a sospechar que me manipula, y espero que no se olvide que soy tan libre, independiente, y orgulloso como usted. No confunda mi tolerancia con el cariño que le tengo, ni mucho menos, estas letras con una amenaza; pero tenga algo muy claro: acarreo demonios adentro.