Ubi vos exigo evolutio, ego volo ascio vestrum animo. Tu es pestis.

© Francisco Javier Maureira P. 2005 - 2017

11.11.15

Magnetita.

Si lo piensas bien, no tenemos nada venerable para unirnos en excusa, sin embargo, aquí yacemos, bajo una fuerza asombrosa que aún teje nuestros corazones. ¿Sabes? Me desprendí, en parte, de algo etéreo, quizá un trozo de mi alma se cercenó a sí misma; nos corrompí consensualmente para fundir nuestros imanes en este brebaje profano; aunque ya no estoy 1570 kilómetros lejos de ti; tu ausencia me socavó.


16.10.15

Veintisiete.

"La luna estaba más grande de lo normal, se dejó ver más temprano de lo habitual".
- Jonah.


16.9.15

Veintiséis.

“Detrás de este triste espectáculo de palabras, tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas, de que no haya muerto del todo en tu memoria”. 

- Cortázar.


15.9.15

Luz triste.

Debo reconocer que usted me tiene en un muy mal dilema, y la verdad, es que comienzo a sospechar que me manipula, y espero que no se olvide que soy tan libre, independiente, y orgulloso como usted. No confunda mi tolerancia con el cariño que le tengo, ni mucho menos, estas letras con una amenaza; pero tenga algo muy claro: acarreo demonios adentro.



10.8.15

Coloquio.

Es un libro abierto, desde sus ojos hasta sus silencios. Aunque no quiera y le cueste lo contrario, sabe que va a errar nuevamente, casi por costumbre, porque no puede negar lo innegable, y básicamente, porque es humano. Sólo espero que ese vacío que se auto flagela esté cargado de todas las consecuencias que suele acarrear; desde mi ira a mi indiferencia, y que ojalá, le valga la pena; los vectores se componen así.


Fosfeno.

Tras esas trompetas que sonaban más arriba que la lluvia, casi por instinto, me llevé las manos a los oídos, para taponeármelos, y aunque me bajaba una leve sensación de ansiedad por la columna desde la nuca, accedí a prometer lo que se me pedía, incluso contra toda la agresividad, incluso con lo débil que me sienta; no me importa que en mi piel ya se plasme el veneno, porque quizás, porque talvez, de todas formas en el fondo me agrada el petricor que producen sus lágrimas en su cara. Una vez se me dijo que las imprecaciones se devuelven, y hoy ya tengo pánico a dormir. Posiblemente mañana no pueda amanecer. Perdí mi humanidad, mi espíritu no tiene pulso y tras cuatro días de incansable búsqueda, no he podido encontrar más que hedor a descomposición proveniente desde mis entrañas. Juro que nunca había notado este hundimiento craneal, pero me vi obligado a rascarme los parásitos.


27.7.15

Té.

Escondí a un elefante en un jarro, sí, en uno de todos estos que tengo por aquí, para que un día, cuando busques azúcar, lo encuentres y te lleves una sorpresa bastante loca; es que cuando hago tonteras como esa tu risita es más inédita y se te dibuja sola en la cara, en un solo destello de lo que significa para ti una sorpresa, y ahí es cuando noto, al igual que tú, que tu corazón creció un poquito más, y siendo sincero me dan ganas de comérmelo. En fin, haz como que no leíste, para que cuando vengas y tomemos té podamos disfrutar tu sobresalto.