Ubi vos exigo evolutio, ego volo ascio vestrum animo. Tu es pestis.

© Francisco Javier Maureira P. 2005 - 2017

30.7.14

Agua grumosa en el mar muerto del coraje.

A veces me canso de vivir el sueño húmedo, a veces me extraño de no encontrar el deseo. ¿No encuentro aún lo que busco? ¿Acaso es eso, o simplemente estoy enfermo e inerte a las posibilidades?. Qué mierda hacer si no tengo falta de seguridad que mierda hacer si lo que quiero hacer no lo puedo hacer bien para qué mierda voy a vivir el sueño de otra persona para que mierda me desgasto emocionalmente dándoles en el gusto a estos imbéciles que no saben porque no les explico y no quiero explicarles tampoco malditos lastres sólo quieren lo mismo una y otra vez están tan vacíos que creen llenarse de mí idiotas que dan pena sumisos ante mí su majestad en gloria divina pero tengo que entender y calmarme no puedo contarle a nadie nada noquieroquesepanadie que hay agua grumosa en el mar muerto de mi coraje con el halo que lo cubre que no tiene olor y tampoco tiene olor la nube que me sigue y me inunda en lo tenue como dijo mi mentor aquella vez que en cada momento que yo llegaba es como si la nube lloviera en mí que no tengo sonrisa y mi sonrisa no es mía que tengo que volver al infierno a torturarlos a todos pero y dónde está mi padre que le pasó anoche loviolólamalamujer le sacó el alma igual que a mí ese hipócrita que dice estar bien por allá cómo no si no le faltaran y qué tanto si a mi menos me falta pero vuelvo a la misma tontera y al soliloquio vacío sin léxico pero contemporáneo que me hace genial si cómo no enfermo ególatra cuídate del superyó que te vamos a sacar la cresta algún día pasa por al lado de la ventana no más conchetumare mírate al reflejo a ver qué te espera. Nomevolvílocosiempreloestuvenadielosupoahoralosabenperonoentienden nuncavanasaberalgomásdemí porquesonmuytontosparaentender notienenintelectosuficienteparadescifrar. 


29.7.14

Adiós a mi romance.

Si no estoy escribiendo poesía, estoy haciéndola, cada vez que enamoro, cada vez que te hago delirar; cada vez que no te hago sentir solo y olvidado, cada vez que piensas en mí. No sé qué hacer con tu timidez, con tu intuición, tu espíritu de aventura, tu atención, tu interés, tus ojos que me dan insomnio y tu boca que me tienta a besarla, no sé qué hacer con mi interés en tí... Esto no se vía a la posibilidad, por eso quiero, que en mis sueños, beses mi cuello una vez más, que limpies mi honor, que me maltrates, de la forma más ruda posible ponme sumiso a tu locura una noche más; por favor, imploro que escribas poesía en mí que yo soy tu papel; quiero sentir tu goterón de esperma ardiente, que brote desde la llama helada del desprecio de mi alma. Adiós a mi romance, adiós tentación, no quiero respirar culpa.


19.7.14

Despacho evocado.

Querido amigo, aprendí a escribir; ya no estoy tan salvaje como antes, ahora leo tus cartas, y déjame decirte que yo también, aún te recuerdo; recuerdo y añoro esas mañanas en que nos afeitábamos tan alegres, aquellas madrugadas en que el sol suavemente brillaba en tu navaja mientras quitabas la espuma de tu rostro, recuerdo ese brillo que relucía violentamente para cegarme, celoso el sol estaba, de que pudiera yo despertar y desayunar junto a ti. Querido amigo, ¿qué fue de ti, dónde estás? ¿aún tomas el té amargo, como lo preparaba tu tía? ¿Qué tal se te da en el campo de batalla, haz alargado la vida a nuestra Reina? Querido amigo, vuelve pronto.


17.7.14

Dos.

"Compañera usted sabe puede contar conmigo no hasta dos o hasta diez sino contar conmigo; si alguna vez advierte que la miro a los ojos y una veta de amor reconoce en los míos no alerte sus fusiles ni piense qué delirio a pesar de la veta o tal vez porque existe usted puede contar conmigo; si otras veces me encuentra huraño sin motivo no piense qué flojera igual puede contar conmigo; pero hagamos un trato yo quisiera contar con usted; es tan lindo saber que usted existe uno se siente vivo y cuando digo esto quiero decir contar aunque sea hasta dos aunque sea hasta cinco no ya para que acuda presurosa en mi auxilio sino para saber a ciencia cierta que usted sabe que puede contar conmigo".

- Mario Benedetti.


14.7.14

Alineación de las quejas.

Cuanta angustia abunda en tu esencia; tu deterioro es más exquisito con mi comprensión, y más amargo en mi indiferencia, porque en la afonía se valora la vergüenza de tu venganza, la bulimia de buenas razones que ni tú intuyes para poder explicarte a ti mismo la razón de haber fallecido en la travesura de tu eterno amor, de haber caído al abismo de la paranoia y libertinaje, tratando de llenar, quizás al igual que yo, ese vacío que se expande como materia oscura devorándonos el corazón, pero lo que nos entretiene a todos, es que el alcohol me daña sólo a mí, y tus tiernos gestos y dulces palabras a quienes te lo creen. Sínico. Sí, lo acepto, es el día treinta y tres; los ciclos cada vez se vuelven más raros, anómalos, y la rutina más compleja; exhausto estoy mientras silban nuevos coros de fondo, entran héroes y salen otros sin la máscara, como villanos; vuelven algunos del pasado, y se van otros del presente, pero estos ajenos aromas me abruman y no me inspiran, maldita sea, mientras que los antiguos sonidos me confortan. Es una mala práctica, lo sé, pero yo acepto que estoy cada día más cerca del infierno.


9.7.14

Salvaje e inmune.

En esa oscuridad inevitable me volví un animal, y entonces accedí carnalmente, desgarrando el silencio divino que nos quedaba, maquinando su pasión al límite; me volvió a amar, me recordó por esa más de media hora y nos despedimos explosivamente en un éxtasis, yo dentro suyo; luego me reveló que lo engañó conmigo, pero que no le pesaba la culpa, incluso quiere más de mí, pronto, y me ha consentido. La pasé bien, no se niega; pero espero permanecer inmune.


8.7.14

Ímpetu.

A lo lejos murmuran los gemidos que me abruman los pómulos, a lo lejos resplandecen goterones de sudor que recorren mi pecho velludo, a lo lejos palpo esa carne, me conecto y aprecio con oposición; es un canto de querubines al oído, mientras bebo de este cuello ya especulando en mi siguiente caza, tengo la sangre helada y seca como un semidiós; me siento vacío y sin pasión, simplemente lo hago sin deleite; aquí tienen mis potencias y virtudes que no me satisfacen.