Ubi vos exigo evolutio, ego volo ascio vestrum animo. Tu es pestis.

© Francisco Javier Maureira P. 2005 - 2017

29.6.14

Imprudencia cínica de las gárgolas ninfómanas.

Bienvenidos todos a este orbe, donde estamos todos desubicados por los satélites para encontrar un lugar, donde nos conocemos en buena para ver que resulta, donde nuestro radar nos alienta para volver a follar. Sí, aquí en las tinieblas el amor sí existe, como palabras ebrias, sólo como hormonas, como una reacción química. Aquí la pasión es disfuncional, no es el amor que otros sienten, no es lo contrario a la soledad, es un quiebre mental, una patología en auge que moja las sabanas y los sueños, que nos hace monótonos en la ironía. Y claro, la ternura en estos lugares es vacía, pasajera y amarga, porque aquí el amor se resume en una permuta de fluidos, un desprecio que quema, una lágrima seca; una ilusión hecha mentira… Tráiganos una cura que nos exorcice la partuza.


22.6.14

Enigma.

Así que aquí estoy, como un anciano de veinticuatro años, sobreviviendo a la explosión que separó pasado y futuro, tratando de recoger los fragmentos de lucidez esparcidos por todo el cosmos, sin pistas de su paradero y con pereza de saber que posteriormente tendré que unirlos como un acertijo, con adhesivos que no tengo y que tendré que conseguir en el mismo lugar de mal gusto y mala muerte, para que más adelante, esté en la misma estúpida situación...


21.6.14

Declive.

Mientras demoraba una hora en inhalar y otras dos en exhalar sobre el astro fugaz en el que atravesaba todo viento y que erizaba mis bellos, comprendí la verdad en cuanto a tal; si no fuera por esas agujas que penetraban mis poros ni por las panteras que me intimidaban al parpadear, podría haber increpado sagazmente mi conclusión y así el público habría conocido la inocencia que me bordeaba y no estaría ahora piñizcando mi sien cegado en busca de cordura, ni salivando pus entre mis dientes con mis ojos dilatadamente desorbitados, ni orquestando sinfonías que entona mi gata entre la niebla espesa buscando amor o comprensión con su danza; la noche no lo resiste, pero no cesa, sino que continúa sin olvidar la melodía de la necrosis que me hace procrastinar sin rumbo, como conduciéndome frágilmente a un prólogo conocido, guardado bajo sarcófagos de esta hacienda, en el mismo lugar donde yace el cuerpo del occiso devorado; pero lector, le recomiendo no ver ningún mal, ni oír ni hablar ningún mal ya que todo es aparente nada más. Oxido, rosas, calcio, tacto, lamento, soledad; ya no queda alguien para confiar la anterior verdad. Grasa, madera, humedad; no, no, gritar no me va a salvar – sí, aquí el goce existe también en el mal – sí, aquí es el éxtasis más exquisito que alguien pueda entregar.


20.6.14

Implosión.

A veces la fuerza de atracción me retorna y veo las cosas como están; ya no donde mismo, sin embargo sucias e inertes en su atmosfera tenue de retroceso, y cada vez todo se acerca hacia donde se supone que debe estar, encajando violentamente hacia el momento cúspide en donde todos seremos una célula única sumisa en la morbosidad, y no puedo evitar la aversión de acercarme a los mortales; no puedo esconder la angustia de entregar mi alma a ustedes ni el recelo de abandonar mi trono. Los engranajes del tiempo no se detienen y nuestra causa última nos reverencia inminentemente; ¿cuánta desgracia merecemos hoy?.


10.6.14

Heartbroken.

"I, too, felt ready to start life all over again. It was as if that great rush of anger had washed me clean, emptied me of hope, and, gazing up at the dark sky spangled with its signs and stars, for the first time, the first, I laid my heart open to the benign indifference of the universe. To feel it so like myself, indeed, so brotherly, made me realize that I’d been happy, and that I was happy still".

- Albert Camus; The Stranger.


15.5.14

Susurro.

Lentamente raspo mis dedos y pienso en estos sentimientos sintéticos de repuesto; no me agrada estar feliz y me desprecio por no practicar mis convicciones; ¿hace cuánto callaron aquellas voces que juraron no abandonarme? cruzar el espejo fue un error; no hay vuelta a atrás, ya no existe portal alguno que me devuelva a mi mundo. A ver si uno de estos días le rezo a alguna divinidad para dejar de existir.


14.12.13

Nebula.

Se presenta y actúa como una tautología trasladada desde la bazofia, el vómito, y la carne molida, desde los nervios, las neuronas, desde la sien, desde el lóbulo frontal, cauterizando, porque combustiona, porque el ácido quemó la imperfección, y sin embargo ahora soy perfecto; triste nuevamente en el infinito, en el vacío, en la nada.