Ubi vos exigo evolutio, ego volo ascio vestrum animo. Tu es pestis.

© Francisco Javier Maureira P. 2005 - 2017

9.5.09

No es una historia de amor.

El caso aún no comenzaba y el detenido esperaba paciente en su fría celda. Estaba siendo enjuiciado por demostrar sentimientos, sentimientos de naturaleza humana. El juez con su blanca melena y casi rubia, esperaba con odio. El murmullo en la sala obligó al juez a levantar la voz y tomar orden en la corte. El murmullo cesó. La autoridad mandó a llamar al enjuiciado, y le fueron a buscar. Él caminaba mirando hacia el suelo, con los ojos sin expresión, con lágrimas. Un escolta le golpea, el reo cae. Sangra, sangra su cabeza. Se pone de pié. Camina. Con movimientos de suave timidez caía la gota por su frente, se mezclaba con su tristeza y caía al piso. Llegan a la corte, y el murmullo comienza otra vez. Las miradas le penetran, lo apuñalan. Él no las siente, ya no puede sentir, no desea sentir... Toman asiento.

-¿Dónde está el litigante?...
-Se ha ido. - Le responden al Juez.
-¿Qué haremos con éste, entonces?
-Tirarlo a los leones...

La audiencia aplaude.

-Que se levante el imputado. - y el reo se pone de pie.- ¿Cómo se declara usted?...

Aunque trató éste de hablar, sus palabras no pudieron salir. Alguien de la audiencia le lanza un objeto; el reo se tambalea.

-¿Por qué mostró sus sentimientos?...
-No lo sé. - Responde éste, con voz distante.
-¡USTED ME DA GANAS DE DEFECAR! - Se altera el Juez. - Se supone que usted... ¡Que usted tiene el corazón negro como el odio!
-No. Esa persona me mostró que no.
-¡¿Dónde ha dejado su orgullo, dónde ha dejado usted sus convicciones?!
-Aquí las tengo... - El reo abre su pecho y muestra sus podridas entrañas.
-¿Cómo es posible, entonces, que usted se sienta así?...
-Porque en la verdad, mi corazón no es negro de odio. Es negro de dolor.
-¿De dolor cómo, si usted no sabe amar?...

La audiencia aplaude.

-Pero para odiar, su señoría, primero debo amar.
-Amarte a ti mismo, claro. ¡Pero odiar a los demás!
-Él me enseñó que debo tomar el odio como a un rival. Él me salvó.
-¿Salvarte de qué?
-Del suicidio, señor.
-¡USTED AÚN ME DA GANAS DE DEFECAR!... - La audiencia aplaude una vez más. - Traeremos a quien le ha provocado cambiar sus convicciones. Su sentencia es asesinarle.
-No. No le deseo el mal.
-Entonces usted va a morir.
-No me interesa. El miedo por la sangre tiende a crear miedo por la carne.
-¿A qué se refiere usted con eso?...
-El miedo a vivir cede a un miedo por la muerte.
-¿Entonces usted no tiene miedo a morir porque no teme a vivir?..
-Así es señor. Satán está conmigo.

La audiencia murmulla. El Juez gruñe y el murmullo muere.

-¡Traigan al verdugo!

El reo es llevado al medio de la tribuna, la gente grita ofensas y ríe. El verdugo empuña la vaina; el reo piensa. Piensa, y ahora sigue pensando. Aún espera su muerte.


¡No!

Sé que dejarás un gran vacío en mi... No sé como sentirme.
Pero si de doler se trata, me duele hasta el aliento.
El sol ya no brilla y aprieto los dientes para no llorar.


7.5.09

Dopamina.

Y así, cuando me alejo de todo y todos... Siento mi placer nuevamente.
Así olvido que el conocimiento falla en el juicio y el razonamiento.
También recuerdo mi antigua personalidad y a quienes tanto odio.
La oscuridad consume mi corazón nuevamente, y me gusta.


1.5.09

Sobre la muerte.

Un buen amigo dijo; la vida es sólo un oscuro, dulce y largo beso de la muerte.

¿Habrá algo más que agregar?...

El miedo por la Sangre tiende a crear miedo por la Carne. Es más, el miedo a vivir tiende a crear miedo por la muerte.


Eres mi metafísica.



(...)


¿Por qué callas?
¿Por qué no preguntas?...
Tu voz desvanece cuando cuestionas.
Así mismo nace una confusión en mi.

No sé porque lloro,
pero sé por quien.
Estoy tan desconectado de mis sentimientos,
que incluso no puedo sentir.

Tu alma y esencia están presente,
pero necesito tu materia...
Con tu materia prima conviertete a mi,
déjame quererte.


27.4.09

En la homosexualidad hay algo de naturaleza.

Naturalmente la conducta es una devolución del alma, una especie de "instinto" (sin olvidar que el hombre no tiene).
Si hacemos una mirada en cuanto a la teoría de la hominización se puede apreciar claramente que las especies menos evolucionadas en cuanto a intelecto, poseen el apetito sexual puro sin importar el sexo. Pero, si es una devolución al igual que los instintos, y éstos fueron perdidos con el intelecto, ¿qué sucede con esta conducta?...

Al "evolucionar" se adquiere Intelecto y Voluntad, y posiblemente, es la Voluntad la que hace desaparecer los instintos al dominarlos, controlarlos. Entonces, del mismo modo es patente que este apetito sexual es gobernado por la voluntad. ¿Y cuándo es que una persona siente el apetito sexual frente a su mismo sexo?. El caso varia según la situación, pero el fin máximo cabe mención en el poder. Si una persona tiene cierto poder en algún ámbito sobre otra, la última le desea, y puede ser este poder en el ámbito intelectual y/o estético.
Esta ley también es apreciable en la Heterosexualidad. Por lo que, se postula que la Homosexualidad es tan válida como su contrariedad.

¿Y qué sucede con la Bisexualidad?.

Puede haber un ligamiento a la esquizofrenia, puesto que hay una doble personalidad en cuanto al apetito sexual, siendo no normal en un Alma Intelectual (evolucionada) que emana la Voluntad para dominar el apetito.


11.4.09

Te idealizo.

Tu fantasma...
Es demasiado de todo.
Sí, por primera vez me duele así.
Pero nunca más, ¡Nunca más!

Estoy atrapado.
Tus labios me estresan.
Quiero potestad.
Tu dulce voz me habla aún.

Mientras te copulo así,
ausente y lejos de mi.
Mientras sueñas con ella,
tan lejos de ti.

Quiero verte, ahora.
Besarte con pasión.
Ser de la forma que fui.
Observarte.

Es demasiado.
¿Hay un fin?

Quiero sacar mis venas a mordiscos.
Morder tu cuello otra vez.
Sácame de ti; devuélveme.
Estoy atrapado.

Nunca tuve un día así,
tan sucio, tan olor a azul.

No me siento yo,
tú me sientes pero no estás.
Ya no me puedo sentir así: infeliz.
Necesito tu amor.