Sin entramparse, abandonar el juego del deseo de el amor, de las
pasiones... de el fantasma de todo lo que no es, con sus cargas potentes,
en la insatisfac...
26.2.24
20.2.24
Ausencia de vida.
La piel se enfría incluso siendo verano. La oscuridad se ilumina en penumbras por aquel farol. No hace falta palpar, ni mirar en claridad. Estoy aquí tratando de olvidar un recuerdo, tratando de reemplazar tus besos de entonces por los de ahora. No los puedo dejar ir. Por favor que te posea tu fantasma del ayer.
5.11.17
Catarsis.
Yací ahí un par de días sin tener tanta flexibilidad o movilidad, enredado entre las sábanas tal como si fuese una larva. Cada hora, minuto y segundo aumentó mi delirio como así también el dolor lumbar. Me clavaba desde adentro, como agujas tratando de penetrar el más duro de los plásticos, desgarrando desde el interior hacia afuera de mi propio cuerpo. Casi una escena clásica de terror, aunque no sintiendo un ente externo zafándose de mí, sino algo propio mío, una parte de mí naciendo. No me percaté del proceso mismo, sino hasta despertar y ver tales restos de carne en el lugar. No fue de inmediato que me percaté del frío en mis venas ni de la rugosidad de mi piel, ahora oscura, sino hasta cuando me sentí aliviado de aquellas apuñaladas que muchos mencionaron que imaginaba, que hasta hace unas horas atrás, cuando conciliaba el sueño se sentían como agudas y desgarradoras punzadas. Sí, punzaba mucho, pero ahora la tranquilidad se refleja en mis escamas. Hubo un tibio alivio recorriendo el momento, casi como si por inercia descansara, como si mis genes conocieran tal momento ancestral; tan normal como si de mudar la piel se tratase. Entonces, caminé sin meditar más hasta abrir la puerta de la habitación, avanzando con fobia hasta el espejo que se encontraba colgando en la pared inmediata a la izquierda fuera de mi dormitorio. Permanecí atónito por un largo tiempo contemplando mi nuevo yo frente al cristal, largas horas de las cuales fui consciente sólo cuando la luz comenzó a disiparse conforme la noche me abrazaba. Esta imagen frente a mí, mirándome, por fin movió sus manos, mis manos, percatándome y dándome seguridad una vez más de mi propia existencia, conectada en ese mismo instante y acoplada a ese ser, que con cada minuto que descendía el ocaso la situación se volvía más opaca, sin embargo, aquella figura me resultaba cada vez más similar a mí, como si de a poco olvidara mi anterior identidad y desvaneciera en la misma luz que escapaba de la tiniebla inminente.
21.4.16
Veintiocho.
"Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien, cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío; alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina, por quien el día y la noche son para mí lo que quiera, y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu, como leños perdidos que el mar anega o levanta. Libremente, con la libertad del amor, la única libertad que me exalta, la única libertad porque muero".
- Luis Cernuda.
14.4.16
Soplo.
No puedo quitarte los ojos de encima, ni la fantasía de la boca. Tus muecas tienen una ligera resonancia en mis ideas. Lánzame nuevamente una mirada fugaz y comprobemos si es real la conexión de nuestras pupilas.
17.3.16
Escaño.
Ni siquiera un alma nos interrumpía, recuerda, cual vacía estaban las
calles, y nosotros ahí, en la banca de turno de tus galanteos, admirando los
destellos de la noche, desafiando los silencios y el frío característico de
Agosto. Estábamos ahí, acompañándonos en la soledad, permitiendo que el destino
nos juntara cada vez un poco más. Las noches fueron nuestras y eternas desde
siempre. Ahora son infinitas, siéntelas en tus brazos con cada brisa que te
refresque, e inmortaliza cada beso con el que te enmudecí.
16.11.15
Símbolos.
Posterior a que desnudara su silueta para mí, justo en su pecho, dejó ver la brillante sonaja que colgaba de su cuello; una figura blanca opaca tallada quizá por algún indígena y un anillo marrón. Artesanías que a la luz de estas débiles lámparas lograron reflectar la luz precisa para intrigarme en la duda.
- Y eso, ¿qué es? - Pregunté mientras mi mano izquierda exploraba desde su hombro hasta su tibio pezón.
- ¿eh? - Susurró perturbado, llevando ambas manos de forma abrupta hacia su cuello para comprobar lo que llevaba puesto - No, nada.
Mala decisión la mía haber indagado en este momento respecto a aquello. El calor comenzó a disiparse y nuestras mejillas con rubor también. Aunque no quise dar mayor importancia, fue tajante la introspección que le causé; mi palma derecha dejó de acariciar tan viril miembro, que pronto dejaba ya de bombear tan exquisita sangre sólo por esta curiosidad en mi cabeza.
Frustré mi oportunidad de tenderme con tan deseado cuerpo, y lo único que obtuve fue un singular ritual para revivirle viejas memorias, que por lo pronto, ya me imagino de quién. Mejor no ofuscarme, prenderé un cigarro, me pondré de pie y le daré la espalda unos minutos para que no me note.
- ¿Todo bien? .. - Pregunto mientras retengo el humo un instante para luego exhalarlo, esperando desde ya, por la circunstancia, no provocar una escena de celos. ¡Pero qué cagazo el mío, ahora le escucho sollozar! Me apuro en girarme, en cueros aún hacia él. No está, al parecer nunca estuvo, pero el dulce cascabel alborota el leve sonido de los sollozos todavía; de pronto siento estos recuerdos colgar desde mi cuello. Terminaré en silencio este mentolado cigarro, aún de pie. Me sentaré al borde de la cama, me desvaneceré junto a mi vista, y esta vez, espero no despertar; espérame, que ya pronto moriré.
11.11.15
Magnetita.
Si lo piensas bien, no tenemos nada venerable para unirnos en excusa, sin embargo, aquí yacemos, bajo una fuerza asombrosa que aún teje nuestros corazones. ¿Sabes? Me desprendí, en parte, de algo etéreo, quizá un trozo de mi alma se cercenó a sí misma; nos corrompí consensualmente para fundir nuestros imanes en este brebaje profano; aunque ya no estoy 1570 kilómetros lejos de ti; tu ausencia me socavó.
16.10.15
16.9.15
Veintiséis.
“Detrás de este triste espectáculo de palabras, tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas, de que no haya muerto del todo en tu memoria”.
- Cortázar.
15.9.15
Luz triste.
Debo reconocer que usted me tiene en un muy mal dilema, y la verdad, es que comienzo a sospechar que me manipula, y espero que no se olvide que soy tan libre, independiente, y orgulloso como usted. No confunda mi tolerancia con el cariño que le tengo, ni mucho menos, estas letras con una amenaza; pero tenga algo muy claro: acarreo demonios adentro.
10.8.15
Coloquio.
Es un libro abierto, desde sus
ojos hasta sus silencios. Aunque no quiera y le cueste lo contrario, sabe que
va a errar nuevamente, casi por costumbre, porque no puede negar lo innegable,
y básicamente, porque es humano. Sólo espero que ese vacío que se auto flagela
esté cargado de todas las consecuencias que suele acarrear; desde mi ira a mi
indiferencia, y que ojalá, le valga la pena; los vectores se componen así.
Fosfeno.
Tras esas trompetas que sonaban más arriba que la lluvia, casi por instinto, me llevé las manos a los oídos, para taponeármelos, y aunque me bajaba una leve sensación de ansiedad por la columna desde la nuca, accedí a prometer lo que se me pedía, incluso contra toda la agresividad, incluso con lo débil que me sienta; no me importa que en mi piel ya se plasme el veneno, porque quizás, porque talvez, de todas formas en el fondo me agrada el petricor que producen sus lágrimas en su cara. Una vez se me dijo que las imprecaciones se devuelven, y hoy ya tengo pánico a dormir. Posiblemente mañana no pueda amanecer. Perdí mi humanidad, mi espíritu no tiene pulso y tras cuatro días de incansable búsqueda, no he podido encontrar más que hedor a descomposición proveniente desde mis entrañas. Juro que nunca había notado este hundimiento craneal, pero me vi obligado a rascarme los parásitos.
27.7.15
Té.
Escondí a un elefante en un
jarro, sí, en uno de todos estos que tengo por aquí, para que un día, cuando
busques azúcar, lo encuentres y te lleves una sorpresa bastante loca; es que
cuando hago tonteras como esa tu risita es más inédita y se te dibuja sola en
la cara, en un solo destello de lo que significa para ti una sorpresa, y ahí es
cuando noto, al igual que tú, que tu corazón creció un poquito más, y siendo sincero
me dan ganas de comérmelo. En fin, haz como que no leíste, para que cuando
vengas y tomemos té podamos disfrutar tu sobresalto.
10.6.15
Al mejor día.
A los cadáveres
hay que llevarles
flores
cada año;
si debo de evocar la fecha,
sólo me basta
con anunciar que
me punza
el corazón.
9.5.15
Tercianas.
Sólo me estremezco
en la oscuridad,
al ritmo
y vibración
del aliento
del aire.
La ficción no alcanza
a ornamentar esa maniobra,
bésame
de todas formas,
que la inocencia me traiga la nostalgia.
Inexperto, debes de expeler
en mi cuello
para que tu soplo sea mi perfume.
Que torpe,
olvido que soy humano;
mientras exhalo mis últimos alientos
me es inevitable temblar,
tengo la piel tan fría.
en la oscuridad,
al ritmo
y vibración
del aliento
del aire.
La ficción no alcanza
a ornamentar esa maniobra,
bésame
de todas formas,
que la inocencia me traiga la nostalgia.
Inexperto, debes de expeler
en mi cuello
para que tu soplo sea mi perfume.
Que torpe,
olvido que soy humano;
mientras exhalo mis últimos alientos
me es inevitable temblar,
tengo la piel tan fría.
8.5.15
Veinticinco.
"Mis deseos de destruir son más grandes que mis deseos de amar, cuando creas que tienes el control te darás cuenta que caíste en mis redes y juego con tu corazón".
- Jonah.
6.5.15
Quiéranse más entre ustedes.
Banalidades, indiferencias, traiciones, silencios, enemistades. No deseo bordear el desaliento, pero hay veces que uno se ve estimulado a mirar el gran abismo de la renuncia a creer. Me siento desilusionado del destino que a tantos ratos me brindó éxtasis, no comprendo la apuesta ni las normas del juego. Al parecer el infame frío consiguió penetrar numerosos corazones; ya no veo amor exteriorizado en las personas, sino como van tras algún interés egoísta. ¿Dónde ocultaron el amor? La justicia murmura bajo mi carne, y me siento asqueado. Colapsé quizás no en el momento más indicado, pero voy a estar bien, continuaré expectante este camino, trataré de que no me afecte; tengo la suerte de mi lado. Ojalá pudiera tomar las cosas con positivismo. Aléjate perverso frío, que mi corazón no lo vas a marchitar.
20.4.15
Triuque.
No sé por qué,
pero cuando estoy alegre,
recuerdo en cómo jugabas
imitando al aguilucho
aquella vez,
y la felicidad,
se me expande,
y sin querer,
termino con una sonrisa
que me sacude toda la cara.18.4.15
Cristal.
En un instante de interacción ensamblé el tiempo con el espacio; se tornaron indivisibles. No hubo pasado ni futuro, pero por resultado, me acoplé. Fue sólo un lapso de minutos donde no había dimensión, profundidad ni espesura. Todo era y no lo era a la vez; mi intelecto estaba cristalino... Fue una escisión fallida de resultado homogéneo.
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